domingo, 20 de junio de 2010

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St. Vincent.

Porque era mejor cuando no tenía cara.

Todo podía ser borroso y nítido a la vez. Triste y luminoso. Todo estaba sometido a una decisión personal. La mejor que puede tener cualquier persona en el transcurso de su vida.









The Shins - "New Slang"
http://www.youtube.com/watch?v=Q322n-f3FlU

viernes, 11 de junio de 2010

Juegos.


Mumford & Sons.


    De pequeños siempre jugaron juntos; a las canicas, al trompo... Fueron creciendo el uno al lado del otro, y sus juegos, al igual que sus viscosas palabras, evolucionaron hacia formas más relacionadas con el intelecto; el ahorcado, los crucigramas... Lo cierto es que en sus vidas nunca hubo pretensión alguna más que el respirar y el sobrevivir y, eso, era lo que les hacía unirse más. Fumaban cigarrillos hasta que las gargantas se les desertificaban y, con el sol rozando las últimas tejas, regresaba cada uno a su casa. Hasta que un día se besaron. No fue una historia de amor, pero los dos se enamoraron. Y los juegos de mesa fueron sustituidos por juegos de cama. "¿Por qué ya no jugamos?", le preguntaba uno. "Ya no hace falta", le respondía el otro sonriendo al mismo tiempo que acariciaba las sábanas. Y mientras uno, sin pensar en el pasado, deshacía y hacía sábanas el otro lo veía en todos lados - en las calles, en las esquinas, en los parques; en el edificio de su casa, sentado en cada una de las cuatro ventanas, sonriéndole, saludándolo, interpretando la canción de los dos. Quiero jugar, se dijo. Y aquella noche besó sus labios, lamió su cuerpo, abrazó su dependencia y vibró dentro de él. Quiero jugar, volvió a decir. Y aquella noche lo mató. Sin remordimientos. Sin lamentos. Desde ese día no volvió a verlo, había desaparecido de las ventanas. Y él, sonrió. "¿Quieres jugar?", dijo esta vez, con una baraja de cartas entre sus manos, a un joven que estaba sentado en una de las cuatro ventanas del edificio. "Tú eres al que siempre veo jugar con otro chico en cualquier rincón, ¿verdad?", "Sí, pero abandonó la partida", contestó. "De acuerdo, pero sólo una", dijo sonriendo. Y así empezó el juego otra vez. Cíclicamente.



Radioheah - "High & Dry"

De traje.

 Caleb Followill.

Me pondré mi cara limpia.

Aunque por dentro tenga más mierda que nunca.




Laura Marling - "Ghosts"
http://www.youtube.com/watch?v=rCmY6I74k1M&feature=related

miércoles, 9 de junio de 2010

Esta lista no tiene sentido 1: Hombres.




5. Caleb Followill: A veces, cuando camino por la calle entre la multitud, pienso en mis movimientos. ¿Serán los adecuados?, ¿cortarán la respiración a la atmósfera? De lo que estoy seguro es de que si andara por la calle, entre la multitud, con su manera de proceder - sus pasos alentando a sus caderas, su cabeza buceando, sus manos y brazos girando al tintineo de sus rodillas... - el mundo se pararía para mirar mi imagen.






4. Félix Gómez: Si la naturaleza nos ha regalado ciertas cosas, ¿por qué nos empeñamos en suprimirlas, en hacer parecer que nunca han estado ahí? Llevar una barba, sin arreglar, y resultar elegante es un mérito que no todos pueden atribuirse. Si pudiera andaría con la barba de él naciendo de mi nuez, y todas las mañanas acariciaría cuerpos ajenos con las manos de ésta. "Buenos días", les dirían sus risueñas cosquillas.





3. Jake Gyllenhall: Me gustaría mirar al mundo con sus ojos misteriosos, mezcla de locura, rebeldía y melancolía.  Me gustaría que cuando el mundo mirara mis ojos, los suyos, no pudiese escapar. "Nos ahogamos", dirían todos, "pero no queremos nadar. No podemos. Sólo queremos hundirnos en ellos".





2. Mathew Fox: Siempre he querido un cuerpo grande. No diseñado en una fábrica de mejoras y reelaborado a base de máquinas atronadoras y exigentes con los pobres músculos. Sino uno fornido y amplio de forma natural, al que todos se te puedan agarrar y con el que puedan sentirse protegidos. El suyo. Aunque sea moreno.





1. Jude Law: Si yo tuviera su sonrisa podría vivir un solo día con ella y morir sin remordimientos de ningún tipo. Con una así los sueños y frustraciones no tendrían sentido pues no sería necesario pensar. Sólo sonreír. Una y otra vez. Aunque la mandíbula llorara de dolor...

domingo, 6 de junio de 2010

¿Qué es la certeza?

 Heath Ledger y Jake Gyllenhaal.




Ninguno de los dos miró al otro.
Pero ambos sabían que el otro lo miraba.

Día a día.
Día tras día.






Julia Marcell - "Night of the living dead"
http://www.youtube.com/watch?v=sITEJ6Na4fw

viernes, 4 de junio de 2010

Ella y él.

El día en que ella entró en él.
El día que él entró en ella.


 Ella y él.

Ella sintió las manos ajenas, el corazón bombeante, las miradas distantes.
Él sintió las piernas errantes, la sonrisa innata y olvidada, el miedo defensivo.

Le gustaba imaginar vidas, creándolas, aunque por ello la realidad se volviera secundaria. Dar vida. A ella en él.
Le gustaba andar analizando todas las imágenes, inmortalizándolas, aunque dejase de escuchar. Sólo visión. A él en ella.

Pero odiaba sentir como él. Cambiante. Inmóvil.
Él disfrutaba con sus nuevas sensaciones, en cambio.

Emociones de segunda mano. Tirarlas. Expulsarlas.
Cuerpo de segunda mano. Poseerlo.



Él y ella.

El día que ella decidió escapar de él.
El día que él maldijo escapar de ella.

jueves, 3 de junio de 2010

Moldeando jarrones.

   
 Gwyneth Paltrow y Owen Wilson (The Royal Tennebaums)

    Desde la primera mirada el destino supo que la arcilla de ellos dos no había sido moldeada para estar juntos. Y se arrepintió de haber permitido que ambos se miraran.

    Eran dos. Fueron dos. Son dos. 

    Uno era ciego, no se percató de la mirada, de modo que el otro tuvo que fingir. Así empezó el juego del amor para ambos.



Lisa Mitchell - "Pirouette"