jueves, 28 de octubre de 2010

Miércoles.

Scarlett Johansson.

Los miércoles nunca han existido y jamás lo harán.

martes, 26 de octubre de 2010

Martes.

 Florence + The Machine.

El martes es ese trágico día que te enfrenta con la realidad; no puedes escapar de la semana.

Lunes.

 
Deborah Ann Woll.

Los lunes son un día para no haberse despertado.

lunes, 25 de octubre de 2010

Funeral.


Kirsten Dunst.


    Desde hace unos días me percaté de que algo en mi interior había muerto. Al principio pensé que habían sido mis sentimientos pero el mero pensamiento hizo que me adentrara en un mar de tristeza interna, por lo que no tuve más remedio que desechar al instante la idea; no la tristeza, que se agarró fuerte a mis entrañas, en cambio. 

    Algo dentro de mí estaba muerto, y no me di cuenta hasta pasado un tiempo. ¿El análisis? no, porque ahora mismo estoy utilizándolo; ¿La iniciativa? no puede ser, estoy aplicándola para hallar la pérdida; ¿El recuerdo?, recuerdo que vivías en mí y ya no estás...

    Y ese algo desapareció de mí y siento su vacío acariciando todo mi cuerpo. Rozándolo, tintineándolo, apuntalándalo. Ahogándolo. ¿Dónde estás que te fuiste sin avisar y te olvidaste de ocupar tu lugar? ¿Dónde estás que quiero celebrar tu funeral?

domingo, 24 de octubre de 2010

Roles.


 Jake Gyllenhaal.

    En el instituto una compañera de clase un día me dijo que yo era bastante creído. Desde el colegio fui coronado con esa etiqueta de empollón que tantos beneficios como inconvenientes ha acarreado a todos aquellos que han ostentado su puesto de honor. La vida de un empollón es, por decirlo de alguna forma, curiosa. Lo que la muchedumbre estudiantil, e incluso los profesores, puede pensar de ellos - de una u otra manera - siempre acabará siendo erróneo pues, por mucho que crean conocer los objetivos que te llevan a sacar buenas notas, nunca descubriran el verdadero motivo.

    Esa compañera también me increpó que yo siempre andara diciendo que iba a acabar suspendiendo tal o cual examen y al final la nota obtenida fuera un sobresaliente. Pero nunca se paró - ella ni nadie - a pensar que aquellas frases mías presagiadoras de mi futuro fracaso eran la causa del resultado contrario. Si estudiaba era para calmar la ansiedad que me producía imaginar no haber logrado el objetivo marcado socialmente. Y esa ansiedad se traducía en sobresaliente. Lo gratificante no era la nota en sí, sino el saber que no habías fallado al resto. Has conseguido lo que se espera de ti por ser quién eres.

    Para mi compañera, y para todos los que estudiaron conmigo, para los que se topaban con mi insignificante cara por los pasillos y no me dirigieron nunca la palabra, siempre seré aquel empollón que disfrutaba sacando sobresalientes. Hace poco alguien que compartió clase conmigo, y con el que me reencontré, me dijo: "tú eres listo, y por eso sabrás de esto de lo que hablamos." Yo no lo sabía, no sabía qué contestar ni qué pensar pues él tenía más idea que yo, pero él desde siempre fue "el tonto" y yo siempre quedaré en su memoria como el empollón, con todo lo que eso conlleva.

lunes, 18 de octubre de 2010

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 Jónsi.


    Me gustaría alzar los brazos y salir volando como si fuese Peter Pan. Volando entre una desnudez verde con mi sombra abrazada a mis pies y las infantiles pecas que nunca tuve escapando de mis mejillas. Me gustaría alzar todo mi cuerpo y salir volando como si fuese Peter Pan. Volando hasta El País de Nunca Jamás, hasta fundirme entre los rayos del sol para morir ardiendo. Me gustaría cerrar los ojos y sentir al fuego alzar su cuna arrullando mis extremidades, mientras pienso que nunca invité a Wendy a viajar y que alguien, por mucho que lo odiara, sería capaz de regalar su tributo volador a su enemigo por cumplir mi egoísta deseo y hacerme feliz. Me gustaría abandonar el vuelo y morir sintiéndome deseado.


Nena Daconte y L.A. - "Tesoros"

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 Scarlett Johansson y Pete Yorn.

    Si descubriera la canción más triste del mundo la escucharía sin cesar, para que mi vida sonara al son de sus notas.